in

Las madres de tres hijos se estresan más que las madres de uno, dos, cuatro o más niños

Sus principales preocupaciones tienen que ver con el dinero y la conciliación de la vida laboral con la familiar.  La falta de tiempo para llevar a cabo todas las tareas que tienen que realizar a lo largo del día es uno de los principales focos de estrés para ellas.

Ni dos, ni cuatro, ni siquiera cinco. Tres es el número de hijos que supone mayor nivel de estrés para las madres según un estudio realizado por TODAYMoms.com.

En una escala de uno a diez siendo diez el mayor grado de estrés, la mayoría de las madres que participaron en la investigación señaló estar en el 8.5. Sus principales preocupaciones están relacionadas con el dinero, conciliar la vida laboral con la familiar, e incluso sentir que en ocasiones su marido se comporta como un hijo más exigiéndo demasiada atención.

Sin embargo, si hay algo que realmente estresa al 75 por ciento de las 7.146 madres encuestadas es la presión a la que ellas mismas se someten para tratar de ser ‘perfectas’.

Las mujeres consultadas aseguran que tres es el número de hijos que resulta más estresante. No obstante el 46 por ciento asegura que su marido o pareja le causa mayor estrés que los niños.

Según el estudio, cuantos más hijos se tiene más seguridad y confianza la madre va adquiriendo, pero el paso de dos a tres resulta complicado porque mientras que dos hijos se pueden controlar, como puede ser al cogerles de la mano para cruzar la calle, con tres es imposible.

De hecho, el estudio reveló que las madres de cuatro hijos fueron las menos estresadas de todas.
Los psicólogos han explicado que para el cuarto o quinto hijo, los padres tienden a enfocarse menos en ser perfeccionistas.

El cuarto hijo es típicamente el momento en el que una madre se da cuenta de que no tiene el tiempo ni las facultades mentales para dedicarse a la perfección de cada uno de sus hijos. En cambio, se vuelve un poco más relajada.

Por otra parte, el estudio reveló que las madres de niñas están notablemente más estresadas que las madres de niños.  Esto no necesariamente significa que las niñas por sí mismas sean más difíciles. Hay otros factores sociales fuertes que hacen que criar a una hija sea más difícil que criar un hijo.

Sobre las niñas frecuentemente hay más expectativas en cuanto a su comportamiento, su vestimenta y sus cuerpos que sobre los niños, lo que puede crear presión externa sobre las niñas y sobre sus madres.

Algunos consejos para madres estresadas

El estrés es parte del ser madre y aunque no podamos evitarlo por completo al menos hay algunos consejos que podemos poner en práctica para aliviarlo:

-Aprender a relativizar los problemas y las urgencias: no todo es importante ni urgente. Dale la importancia que cada cosa merece en su momento.

Fomentar la autonomía de nuestros hijos: seas o no familia numerosa que los niños sean autónomos no solo contribuye a aliviar la carga de algunas tareas, sino que favorece el desarrollo de su personalidad. Desde un gesto mínimo como lavarse los dientes solos a quehaceres de mayor responsabilidad como poner la mesa o poner su ropa a lavar, siempre de acuerdo a su edad y madurez. Todo suma.

-Organízate: agenda todos los eventos y apunta todas las tareas pendientes, haz esquemas y establece prioridades. La organización es clave para ordenar la carga mental que llevamos las madres a cuestas.

Poner las tareas negro sobre blanco (ya sea con papel y lápiz, en las notas del móvil o en un papel en la nevera) ayuda a quitarlas de la mente, visualizarlas y poder tacharlas una vez acabadas. (A mi esto me ayuda mucho).

-Aligerar la presión que nosotras mismas nos imponemos: no pasa nada si no te has hecho la manicura, tienes algunas canas, no has lavado el coche o no tienes la casa impecable. La exigencia extrema solo aumenta nuestro nivel de estrés y acaba frustrándonos al ver que no llegamos a todo.

A medida que aumentan los hijos, ya sea que elijamos tener dos o nueve hijos, la clave está en organizarse y establecer prioridades con expectativas reales.

La gente que decora antes de Navidad no está loca, solo es más feliz

Las huellas de una madre ausente